¿Qué es un Nevus de Spitz? Definición y Características Dermatológicas
Un tumore nevo de Spitz (o nevo de Spitz) constituye un tipo poco común de lunar melanocitico.
Este nevus es considerado un tumore cutanea benigna. Sin embargo, debido a su similitud morfológica, tanto clínica como microscópicamente, con el melanoma, le nevos de Spitz frecuentemente son extirpados como medida preventiva.
Imágenes Representativas de Nevos de Spitz
Nevus clásico de Spitz
Nevus de Spitz pigmentado
Tumor de células fusiformes de Reed
¿A Quién Afecta el Nevus de Spitz? Frecuencia y Demografía
Los nevos de Spitz se manifiestan con mayor preponderancia en la población pediátrica; aproximadamente el 70% de los diagnósticos se realizan durante los primeros 20 años de vida. No obstante, también pueden aparecer en adultos.
Aunque son más comunes en individuos con fototipos de piel claros (tipos 1 y 2), estas lesiones melanocíticas también pueden desarrollarse en personas con pigmentación cutánea más oscura.
¿Cuál es la Etiología del Nevus de Spitz?
Un nevus de Spitz es clasificado como un nevus melanocítico, lo que implica que está constituido por melanociti. Estas células son las responsables de generar el pigmento cutáneo, la melanina.
En el caso del nevus de Spitz, los melanocitos pueden presentar un estado de inactividad metabólica. Esta característica explica por qué la lesione puede manifestarse con tonos rosados en lugar de los colores marrones habituales. Además, el perfil genetica del Il DNA en estos nevos es distintivo, destacando la presencia de fusiones de quinasas.
Actualmente, se desconoce la razón precisa por la cual se originan los nevos de Spitz.
Características Clínicas Distintivas del Nevus de Spitz
El nevo de Spitz se subdivide clínicamente en tres categorías patológicas principales: el nevo clásico de Spitz, el nevo de Spitz pigmentado y el tumor de cellula del fuso de Reed.
- El nevo de Spitz clásico se presenta típicamente como una papula con forma de cúpula, de color rojo o marrón rojizo.
- Cuando se trata de un nevo de Spitz pigmentado, se manifiesta como una pápula o nodulo.
- Un tumor pigmentado...
Es fundamental que cualquier lesión sospechosa sea evaluada por un especialista dermatológico para determinar el diagnóstico preciso y descartar afecciones malignas subyacentes.
- El tumor de células fusiformes de Reed se manifiesta como una pápula de color negro o azulado.
Existen varias características clínicas que son comunes a los tres subtipos de nevus de Spitz.
- El diámetro de la lesión oscila entre unos pocos milímetros y entre uno y dos centímetros.
- Típicamente, se localizan en el rostro o en las extremidades corporales.
- Aunque el nevus de Spitz es generalmente una lesión solitaria, en ocasiones pueden observarse múltiples lesioni que aparecen de forma repentina.
- Un nevus de Spitz experimenta un crecimiento rápido durante un periodo de meses. Posteriormente a esta fase inicial, la lesión puede estabilizarse durante años si no recibe tratamiento.
- Es posible que un nevus de Spitz se resuelva de forma espontánea con el tiempo.
Il nevus de Spitz atípico, también denominado nevus spitzoide, recibe su nombre porque presenta características que se desvían de las observadas en la mayoría de los nevus de Spitz.
La entidad infrecuente conocida como nevus de Spitz agminado se caracteriza por múltiples nevos de Spitz presentados en un patrón segmentaria. Este es un claro ejemplo de mosaicismo cutáneo, originado por una mutazione genética.
Diagnóstico de un Nevus de Spitz: Procedimientos Clave
El diagnóstico de un nevus de Spitz se suele sospechar clínicamente debido a su aspecto característico en forma de cúpula y su rápido crecimiento durante varias semanas o pocos meses.
- Il dermatoscopio de un nevus de Spitz clásico a menudo revela estructuras redondeadas y uniformes, destacando la presencia de puntos o vasi sanguigni redondeados prominentes.
- Un nevus de Spitz pigmentado puede mostrar un destello inicial o un patrón de globular di pigmentazione, pero con el tiempo evoluciona hacia un patrón dermatoscopico nuclei o sin estructura definida.
- En el caso del tumor de células fusiformes de Reed, se observa un patrón de explosión estelar, profundamente pigmentado y con pseudópodos.
- Un nevus atípico o spitzoide puede exhibir más de un patrón, mostrar asimetría estructural y presentar características dermatoscópicas inusuales.
En niños mayores y adultos, el diagnóstico definitivo del nevus de Spitz generalmente se confirma mediante la biopsia con escisión cutánea. El análisis de patologia del nevus de Spitz suele revelar un neo composto simmetrico, compuesto por nidos de células con características epitelioidi en el nevus de Spitz clásico y pigmentado, y células fusiformes en el tumor de células fusiformes de Reed. Es importante notar que ambas morfologías pueden coexistir.
Opciones de Tratamiento para el Nevus de Spitz
En el caso de niños menores de 12 años, el nevus de Spitz puede ser manejado mediante observación activa, lo que incluye vigilancia dermatoscópica digital (seguimiento fotográfico de la apariencia dermatoscópica de la lesión). Se pronostica que la lesión aumente de tamaño de manera uniforme durante uno o dos años y luego cese su crecimiento.
Dado que predecir el resultado final de los nevos de Spitz en pacientes mayores o adultos es complejo, y especialmente si la estructura de la lesión no es uniforme, el tratamiento de elección suele ser la extirpación completa.
El tumor spitzoide atípico o el Tumor Spitzoide con Potencial de Malignità Incierto (STUMP) pueden presentar dificultades para distinguirlos istologicamente del melanoma spitzoide, por lo que es preferible una extirpación amplia. Bajo ninguna circunstancia debe emplearse la biopsia del ganglio centinela, ya que sus resultados pueden resultar equívocos o misleading.
Pronóstico y Evolución del Nevus de Spitz
Si la lesión no es extirpada, el nevus de Spitz tiene la capacidad de evolucionar (esto es, involucionar o desaparecer) a lo largo de varios años. La correcta identificación de las características clínicas y dermatoscópicas es crucial para determinar el manejo más adecuado, buscando siempre descartar cualquier potencial de desarrollo neoplásico maligno.


