Tuberculosis Cutánea: Clasificación e Histología de las Lesiones
La tuberculosis cutánea
Tuberculosis Cutánea: Definición, Tipos Específicos y Características de las Lesiones La tuberculosis cutánea (TB cutánea) se define como una invasión de la piel causada por las bacterias de la micobacteria de la tuberculosis, el mismo microorganismo responsable de la tuberculosis pulmonar. Esta afección representa una forma relativamente infrecuente de TB extrapulmonar (infección que afecta a tejidos y órganos distintos a los pulmones). Incluso en países con alta prevalencia de tuberculosis, más se origina por la infección con *Mycobacterium tuberculosis*. Existen diversos enfoques para clasificar estas infecciones cutáneas. Tradicionalmente, la infección se ha dividido en infección primaria, que ocurre sin exposición previa al organismo, y tuberculosis secundaria, resultado de una reinfección.
Histología de la Tuberculosis Cutánea
La inoculación primaria con bacilos tuberculosos puede manifestarse inicialmente con ulceración superficial, hiperplasia epidérmico y un denso infiltrado dérmico, rico en neutrófilos (Figura 1). La tuberculosis cutánea diseminada y la tuberculosis orificial suelen presentar una reacción neutrofílica similar en las lesiones tempranas. Conforme progresa el tiempo, los neutrófilos son sustituidos por células crónicas de inflamación y granulomatoso inflamación necrotizante, rodeada de numerosos linfocitos si el paciente posee un sistema inmunológico competente (observado, por ejemplo, en el subtipo clínico de tuberculosis verrugosa).
Las figuras 2, 3 y 4 ilustran la misma apariencia de la característica inflamación granulomatosa necrotizante, flanqueada por una reacción linfocítica observada a mayores aumentos. Los organismos tubérculos suelen ser fácilmente detectables en las lesiones iniciales de supuración, pero se vuelven difíciles de identificar una vez que la inflamación granulomatosa se ha establecido completamente.
El lupus vulgar, que es la presentación clínica más frecuente de la reinfección de tuberculosis cutánea, demuestra granulomas bien formados, rodeados de células inflamatorias crónicas y necrosis central (mostrado en las figuras 2 a 4). Generalmente, la necrosis observada es menos marcada que en el ejemplo que se muestra en este contexto.
La escrofulodermia exhibirá un perfil histológico similar al que se aprecia en las figuras 2 y 4; no obstante, suele presentar ulceración superficial y supuración. Además, los ganglios linfáticos infectados se conectan a través de trayectos de seno con la piel adyacente.
Patología de la tuberculosis cutánea
Figura 1
Figura 2
figura 3
Figura 4

Pruebas Diagnósticas Especializadas para Tuberculosis Cutánea
La detección de los microorganismos causantes de la tuberculosis cutánea mediante la tinción de Ziehl-Neelsen (ácido-alcohol resistente) es factible, pero a menudo resulta muy difícil y puede arrojar resultados negativos, especialmente cuando la respuesta granulomatosa ya está bien establecida.
Los estudios de cultivo ocasionalmente aportan información útil, aunque el proceso de identificación puede demorar meses. Alternativamente, la Reacción en cadena de la polimerasa (PCR) ofrece una capacidad de análisis rápido, sin embargo, su sensibilidad puede ser limitada en las formas paucibacilares de la tuberculosis cutánea.
Diagnóstico Diferencial de la Patología de la Tuberculosis Cutánea
El diagnóstico diferencial debe incluir:
- Sífilis granulomatosa, infecciones micóticas profundas y leishmaniasis: En casos diagnósticos complejos, puede ser necesario recurrir a estudios de cultivo y PCR para establecer la distinción correcta.
- Lepra
Comprendiendo la Lepra: Causas, Contagio y Factores de Riesgo Clave Definición y Naturaleza de la Lepra (Enfermedad de Hansen) La lepra, conocida formalmente como Enfermedad de Hansen, constituye una infección crónica bacteriana que ataca principalmente la piel y los nervios periféricos. La presentación clínica de esta enfermedad está directamente determinada por la respuesta inmunológica específica que el organismo del paciente desarrolla frente a la presencia de la infección. Demografía y más tuberculoide: Factores clave para este diagnóstico incluyen la menor infiltración neural y la presencia de menos necrosis. Se indica que la presencia de células plasmáticas es más frecuente en la lepra. Nuevamente, los cultivos o la PCR pueden ser cruciales para diferenciarla. - Sarcoidosis
Sarcoidosis: Definición, Riesgos y Enfermedades Desencadenantes La sarcoidosis se define como un trastorno inflamatorio multisistémico, caracterizado por la formación de granulomas. Estos son cúmulos localizados de células inflamatorias que pueden afectar diversas partes del cuerpo. Desde una perspectiva patológica, estos granulomas se describen típicamente como epitelioides no caseificantes, lo que los diferencia claramente de los granulomas caseificantes asociados a dolencias como la tuberculosis. Usualmente, esta condición se origina en los más: Característicamente, esta condición carece de necrosis caseificante, si bien puede exhibir cierta degeneración fibrinoide dentro de los granulomas, lo cual podría generar confusión. El sarcoide típicamente no presenta la respuesta linfocítica observada frecuentemente en la tuberculosis (comparar con las figuras 1 y 2). La realización de pruebas de PCR y cultivo puede ser beneficiosa para clarificar el diagnóstico.
Establecer un diagnóstico preciso de tuberculosis cutánea requiere considerar cuidadosamente estas alternativas, empleando pruebas especializadas cuando las características histopatológicas no son concluyentes.


