Conceptos Fundamentales de la Anestesia Local
La designación ‘anestesia local’ implica la reversión temporal y controlada de la sensibilidad sensorial en una zona corporal específica. Este efecto se logra mediante la aplicación o inyección directa de agentes químicos que tienen la capacidad de bloquear los canales de sodio esenciales para la transmisión de impulsos nerviosos en el tejido afectado.
- El término ‘anestesia regional’ o los ‘bloqueos nerviosos’ se refiere a la práctica de inyectar agentes anestésicos cerca de troncos nerviosos mayores, logrando así la insensibilidad de extensas áreas inervadas por dicho nervio.
- Por otro lado, la ‘anestesia tumescente’ consiste en la infusión de volúmenes considerables de soluciones que contienen anestésico local y adrenalina (epinefrina). Este método es comúnmente empleado en liposucción y otros procedimientos quirúrgicos plásticos, cosméticos y dermatológicos que requieren el manejo de grandes superficies cutáneas.
La administración de anestesia local es fundamental en numerosos procedimientos dermatológicos, intervenciones quirúrgicas menores y tratamientos dentales. El objetivo primordial es asegurar el control del dolor, permitiendo que los procedimientos se ejecuten con la máxima eficiencia y confort para el paciente.
Formulaciones de Anestésicos Locales
Gel de lidocaína tópico
Solución inyectable de lidocaína
Mezcla eutéctica de lidocaína con prilocaína
Clasificación Química de los Anestésicos Locales
Químicamente, los anestésicos locales se segmentan en dos categorías primarias basadas en su estructura molecular: los ésteres, derivados del ácido para-aminobenzoico (PABA), y los anestésicos tipo amida, que no contienen PABA [1].
Los principales anestésicos locales clasificados como ésteres incluyen:
- Benzocaína
- Cloroprocaína
- Cocaína
- Procaína
- Proparacaína
- Tetracaina
- Amilocaína
- Oxibuprocaína.
Por su parte, los anestésicos locales del grupo amida comprenden:
- Articaína
- Bupivacaína
- Dibucaína
- Etidocaína
- Levobupivacaína
- Lidocaína (también conocida como lignocaína)
- Mepivacaína
- Prilocaína
- Ropivacaína
- Sameridina
- Tonicaina
- Cinchocaína.
Lidocaína (Lignocaína): El Uso Predominante
Tanto los ésteres como las amidas están disponibles en diversas formulaciones, tales como ungüentos, parches transdérmicos y soluciones inyectables.
La lignocaína (lidocaína) se destaca como el agente anestésico local más empleado en el entorno quirúrgico. Su eficacia, rápida instauración y su perfil relativamente bajo en términos de toxicidad y reacciones adversas la hacen preferible. Se ofrece en múltiples presentaciones, desde aplicaciones tópicas (ej. Crema EMLA® y parches) hasta soluciones destinadas a la infiltración. Es habitual combinarla con adrenalina (epinefrina) para extender su período de acción, mitigar el sangrado local durante el procedimiento y potenciar la intensidad del bloqueo nervioso al disminuir su absorción sistémica.
¿Cuál…
Dosis Máxima y Efectos Secundarios de la Lidocaína
La dosis máxima permitida de lidocaína es variable, ya que depende significativamente del área y la vascularización de la piel que se está anestesiando, así como del estado general del paciente. Es importante destacar que la dosis máxima se puede incrementar si la lidocaína se utiliza en combinación con epinefrina (adrenalina).
Para los procedimientos que involucran infiltración cutánea, la dosis máxima recomendada sin el uso de adrenalina asciende a 3 mg/kg [2].
Complicaciones y Efectos Secundarios de los Anestésicos Locales
Generalmente, los anestésicos locales son bien tolerados. Cuando se administran correctamente, los efectos secundarios suelen ser mínimos y localizados. Estos efectos locales incluyen sensaciones transitorias de escozor, ardor en el sitio de inyección y la posible aparición de hematomas temporales tras el procedimiento.
Los efectos adversos más significativos se presentan cuando se inyectan o infunden dosis elevadas del anestésico. El riesgo de experimentar toxicidad sistémica por anestésicos locales es variable y está dependiente de múltiples factores del paciente, como su edad, cualquier disfunción** orgánica existente, y la zona anatómica tratada [3]. La mayoría de los incidentes de toxicidad sistémica ocurren tras una inyección intravenosa accidental.
Los síntomas y manifestaciones de la toxicidad sistémica por anestésicos locales se clasifican principalmente como toxicidad del sistema nervioso central (SNC) y toxicidad cardíaca [3]. Los signos iniciales asociados al agrupamiento en el SNC son producto de una fase de excitación inicial y pueden manifestarse como:
- Tinnitus
- Entumecimiento perioral
- Alteración del sabor (sabor metálico reportado)
- Cambios en el estado mental
- Espasmos musculares
- Convulsiones.
Progresivamente, si la toxicidad avanza, se desarrolla una fase de depresión del SNC.
Las manifestaciones cardíacas pueden surgir solas o simultáneamente con los efectos en el SNC. Los signos reportados a nivel cardiovascular incluyen:
- Taquicardia
- Hipertensión
- Bradicardia
- Hipotensión.
A medida que la toxicidad se agrava, los signos cardíacos pueden progresar hacia arritmias (percibidas como palpitaciones) y, en el peor de los casos, asistolia (paro cardíaco).
¿Existen Posibles Alergias a los Anestésicos Locales?
Los anestésicos locales clasificados como ésteres son conocidos por su potencial sensibilizante, lo que los vincula directamente con la posibilidad de provocar reacciones alérgicas [1, 4]. Además, existe una reactividad cruzada frecuente entre los ésteres (consulte nuestra página sobre Alergia a la benzocaína para más detalles). Por otro lado, la hipersensibilidad a los anestésicos locales tipo amida es considerablemente menos habitual, y su reactividad cruzada es clasificada como impredecible.
En casi todos los casos, la hipersensibilidad a los anestésicos locales se manifiesta como una reacción de hipersensibilidad retardada (consulte nuestra guía sobre Alergia explicada). Este tipo de respuesta requiere una sensibilización previa. Al exponerse nuevamente al alérgeno, los pacientes pueden desarrollar síntomas.
Entender los límites de dosificación y estar atento a las reacciones adversas es fundamental para garantizar la seguridad en cualquier procedimiento que requiera anestesia local con lidocaína.
un eritema localizado e hinchazón en la zona expuesta al anestésico local.
La hipersensibilidad a un anestésico local inyectado en las superficies de la mucosa oral puede manifestarse con una hinchazón difusa de la cara, que puede asemejarse a la urticaria. Las reacciones de hipersensibilidad mediadas por Inmunoglobulina E (como la anafilaxia
Diagnóstico de la Alergia a Anestésicos Locales
El diagnóstico de una alergia a un anestésico local resulta complicado debido a su baja prevalencia. Adicionalmente, las reacciones pueden deberse a los conservantes presentes en la solución inyectada [4,5]. Para identificar la causa de una hipersensibilidad de tipo retardado, así como para detectar la reactividad cruzada, se pueden emplear pruebas de parche [4].
Tratamiento de la Alergia a Anestésicos Locales
El manejo más efectivo para una alergia documentada a los anestésicos locales consiste en la estricta evitación del alérgeno identificado tanto por el paciente como por su equipo médico, incluyendo cualquier alérgeno que muestre reactividad cruzada.


