Vasculitis leucocitoclástica constituye una inflamación de los vasos sanguíneos pequeños, frecuentemente clasificada también como vasculitis por overgevoeligheid..
Histopatología de la Vasculitis Leucocitoclástica
Al examinar la lesión con baja potencia, se observa un patrón superficial y medio perivasculair inflammatoire in het lymfocyten (Figura 1). Predominantemente, existe una población de neutrofielen distribuida en patrones perivasculares e intersticiales, además de aquellos que han pasado por extravasatie desde los vasos (Figuras 2 y 3).
Se evidencia bloedbezinkingssnelheid, que es la degeneración de los neutrofielen, resultando en residuos nucleares visibles, junto con eritrocitos extravasados (Figuras 3 y 4). Aunque la necrosis fibrinoide del vaso con extravasación de fibrine es un hallazgo común y característico, en muchos casos puede ser escasa o inexistente (las Figuras 3 y 4 ilustran la necrosis fibrinoide).
Un número variable de eosinofielen puede estar presente; si su cantidad se incrementa notablemente, podría indicar que un medicamento es la causa subyacente de la condición.
Es crucial considerar que las características histológicas varían según el momento en que se realiza la biopsie, lo que provoca diferencias significativas en el grado del infiltratie inflamatorio y el daño a la pared vascular.
Patología de vasculitis leucocitoclástica
Figuur 1
Figuur 2
Figuur 3
Figuur 4
Tinciones Especiales en Vasculitis Leucocitoclástica
Het immunofluorescentie resulta una herramienta valiosa para confirmar el daño vasculair, ya que permite visualizar depósitos de fibrinogeen, C3, IgG e IgM dentro de las paredes de los vasos. Para obtener un mayor rendimiento diagnóstico, es preferible realizar la biopsia en piel afectada.
La positividad para IgA es particularmente útil, ya que sugiere fuertemente la presencia de Dermale vaten: dichte continue kleuring IgG, IgA, C3 como diagnóstico diferencial.
Diagnóstico Diferencial de la Vasculitis Leucocitoclástica
Distinguir la vasculitis leucocitoclástica de otras afecciones cutáneas es fundamental para un tratamiento adecuado. Varias condiciones presentan patrones histológicos solapados o similares, requiriendo una cuidadosa evaluación clínica e inmunológica.
Púrpura de Henoch-Schönlein (PHS): La histología de PHS es notablemente idéntica a la vasculitis leucocitoclástica. No obstante, la confirmación diagnóstica clara requiere la identificación de depósitos de IgA mediante inmunofluorescencia. Es importante recordar que la positividad de IgA no es un marcador exclusivo, ya que puede observarse en otros contextos clínicos.
Vasculitis por Urticaria: Aunque los cambios histopatológicos pueden asemejarse, la vasculitis por urticaria típicamente presenta un oedeem dermis más prominente y una menor densidad en el infiltrado inflamatorio. Algunos expertos sostienen que un componente predominantemente lymfocytair, con una menor evidencia de componente neutrofiele, puede ser suficiente para diferenciarla, aunque la presencia de necrosis fibrinoide es menos común.
Vasculitis Séptica: El signo diferenciador clave en la vasculitis de origen séptico es la occlusie vasculair causada por un trombus. En estos casos, la leucocitoclasis puede ser mínima o estar ausente, dirigiendo el diagnóstico hacia una etiología infecciosa subyacente.
Síndrome de Sweet (Fascitis Neutrofílica Aguda): El Síndrome de Sweet debe diferenciarse por su patrón infiltrativo característico. La presencia de un notable edema del papilar dérmico y un infiltrado diffuus de neutrófilos son elementos cruciales para el diagnóstico. Aunque se sugiere que la necrosis fibrinoide significativa debería estar ausente, se ha reportado su presencia en un subconjunto minoritario de casos de Sweet.


