Enfermedad de Dercum: Causas, Síntomas y Diagnóstico de la Adiposis Dolorosa
La enfermedad de Dercum, conocida médicamente como adiposis dolorosa, es un trastorno poco común caracterizado por una tríada distintiva de síntomas:
- Presencia de múltiples lipomas encapsulados (crecimientos excesivos de tejido graso) localizados en el tronco y las extremidades.
- Placas subcutáneas que son notablemente dolorosas al tacto.
- Aparición de equimosis (moretones) sin un antecedente de trauma discernible.
Esta condición a menudo se correlaciona con la obesidad, presentando también factores como trastornos emocionales y una fatiga crónica significativa.
El descubrimiento de esta afección data de 1892, cuando Dercum la describió inicialmente como ‘adiposis dolorosa’, reflejando las acumulaciones de grasa sintomáticas observadas en sus tres pacientes iniciales.
Manifestación Clínica: Múltiples Lipomas Dolorosos


Criterios Demográficos y Factores de Riesgo de la Enfermedad de Dercum
La enfermedad de Dercum exhibe una marcada predilección por el sexo femenino; se reporta entre 5 y 30 veces más frecuente en mujeres que en hombres.
- El rango de edad típico para su manifestación se sitúa entre los 35 y los 50 años.
- Existe una asociación documentada con el estado de obesidad.
Si bien la mayoría de los casos de adiposis dolorosa no presentan antecedentes familiares, en ciertas agrupaciones familiares se ha detectado un patrón hereditario autosómico dominante, lo que implica que la descendencia de un afectado tiene una probabilidad del 50% de también desarrollar la afección.
Proceso de Diagnóstico para la Enfermedad de Dercum
El diagnóstico de la enfermedad de Dercum se establece fundamentalmente a través de un examen físico exhaustivo y la confirmación de la tríada sintomática característica: lipomas múltiples, dolor asociado a las placas y la presencia de obesidad.
Es crucial diferenciar los lipomas múltiples presentes en esta patología de otras condiciones, tales como:
- Lipomatosis múltiple (ya sea familiar o esporádica).
- Fibromialgia.
- Panicolite.
- Obesidad sin la presencia de placas dolorosas.
- Síndrome de Cushing, el cual puede imitar la distribución anormal de grasa y provocar equimosis.
Una biopsia puede ser una herramienta útil para distinguir un lipoma típico de un angiolipoma (otro tipo de sobrecrecimiento graso que causa dolor).
Otras lesiones que pueden simular la apariencia de un lipoma incluyen:
- Quistes epidermoides (a menudo identificables por un punctum visible).
- Hibernoma.
- Hernia lipofascial (especialmente en la región anal o perianal).
- Lipoedema.
Opciones de Tratamiento para Gestionar la Enfermedad de Dercum
La pérdida de peso parece ser un factor beneficioso significativo en el manejo de la enfermedad de Dercum.
La extirpación quirúrgica o la liposucción de lipomas seleccionados puede ofrecer alivio sintomático, particularmente si los depósitos de grasa se encuentran en áreas que causan gran incomodidad. No obstante, la escisión quirúrgica extensa de numerosos lipomas rara vez se considera práctica y conlleva riesgos inherentes a cualquier procedimiento invasivo mayor.
Los analgésicos de uso convencional generalmente no logran mitigar el malestar asociado con la adiposis dolorosa. Algunos informes clínicos sugieren que la aplicación local de un anestésico o el uso de un parche anestésico podría ofrecer alivio temporal para el dolor que es refractario a otros tratamientos.
El manejo efectivo de la enfermedad de Dercum requiere un enfoque multidisciplinario centrado tanto en el control del dolor como en la modificación de los factores de riesgo asociados, como la obesidad, para mejorar la calidad de vida del paciente.


