Electroquimioterapia: Descripción y Aplicaciones Oncológicas
La electroquimioterapia (EQT) consiste en la administración combinada de pulsos eléctricos cortos e intensos junto con un fármaco citotóxico de quimioterapia, siendo su uso principal para el tratamiento de tumores localizados en la piel. La aplicación de estos pulsos eléctricos provoca que las membranas de las células del tumor se vuelvan transitoriamente más permeables (electroporación), permitiendo que el agente quimioterapéutico penetre con mayor facilidad en las células. Esta modalidad combinada demuestra una eficacia superior a la de cada tratamiento aplicado de forma aislada.
Un hito importante ocurrió en abril de 2013, cuando el Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica (NICE) del Reino Unido aprobó la electroquimioterapia como tratamiento paliativo para las metástasis cutáneas provenientes de tumores de origen no cutáneo, así como para el melanoma. Esta aprobación se basó en una rigurosa evaluación de la evidencia que confirmó su eficacia sin identificar problemas de seguridad significativos.
A la fecha (Julio de 2013), la electroquimioterapia se encuentra disponible en toda Europa y se encontraba en fase de aprobación inicial dentro de los Estados Unidos.
Tumores Tratados Mediante Electroquimioterapia
La electroquimioterapia se emplea fundamentalmente para manejar metástasis secundarias que afectan la capa cutánea o subcutáneo, es decir, cuando el cáncer se ha diseminado desde su sitio primario. Este procedimiento puede ser administrado de manera concurrente con terapias como la cirugía o la radiación.
Los tipos de tumores cutáneos que más frecuentemente son abordados con EQT incluyen:
- Metastásico melanoma.
- Carcinoma de células escamoso metastásico.
- Carcinoma celular basal metastásico o avanzado e inoperable.
- Cáncer de mama metastásico.
- Sarcoma de Kaposi.
Además, existen reportes documentados sobre el uso exitoso de la electroquimioterapia en las siguientes neoplasias:
- Carcinoma de células de Merkel.
- Porocarcinoma ecrino.
- Dermatofibrosarcoma protuberans
Dermatofibrosarcoma Protuberans: Características, Causas y Riesgos El dermatofibrosarcoma protuberans (DFSP) es un tipo de **tumor cutáneo** poco común que se origina en la capa más profunda de la piel, conocida como la **dermis**. Este crecimiento se caracteriza por su desarrollo lento, pero presenta una elevada tendencia a la **recurrencia** tras su **extirpación**. Afortunadamente, su carácter maligno es bajo, ya que rara vez invade o se disemina a sitios distantes del más. - Síndrome del nevo de célula basal (Gorlin).
- LinfomaComprendiendo el Linfoma: Definición y Clasificaciones El linfoma se define como una maligna proliferación anormal de linfocitos. La categorización de los distintos tipos de linfomas es inherentemente compleja y su clasificación está en constante evolución, impulsada por los avances en la comprensión de su origen y comportamiento biológico [1–3]. El proceso diagnóstico del linfoma habitualmente requiere la obtención de una muestra mediante biopsia de un linfa nodo, tejido circundante o más cutáneo de células B.
La electroquimioterapia se considera como una alternativa viable para tumores cutáneos cuya extirpación quirúrgica presenta dificultades, lo cual ocurre a menudo en pacientes de edad avanzada, cuando las lesiones son extensas o numerosas, o cuando existe predisposición a la cicatrización queloide, buscando minimizar defectos estéticos o funcionales. También puede emplearse en áreas previamente tratadas con radioterapia. Este tratamiento logra su mayor efectividad en tumores de menor tamaño. Entre las indicaciones específicas se encuentran:
- Tumores que generan sangrado.
- Lesiones que causan dolor.
- Lesiones con implicaciones estéticas significativas.
Existen contraindicaciones claras: el procedimiento no debe realizarse si el paciente presenta alergia al fármaco quimioterapéutico seleccionado o si padece un trastorno grave de la coagulación.
La EQT también es aplicable a tumores internos, siempre y cuando sean accesibles mediante procedimientos como la laparoscopia o la endoscopia. No obstante, generalmente no se recomienda para el manejo de tumores no cutáneos que exhiban un crecimiento rápido.
Es crucial entender que la electroquimioterapia solo afecta a las células tumorales que han sido directamente sometidas a los pulsos eléctricos. Por lo tanto, no resulta efectiva para tratar metástasis a distancia; estas deben manejarse con otras estrategias terapéuticas apropiadas.



