- Neuropatía
- Mielopatía
Síntomas Dermatológicos en la Infección Aguda por VIH
- Eritematoso maculopapular erupción
- Úlcera mucocutánea
La erupción que se presenta es un exantema maculopapular eritematoso, simétrico, que afecta la cara, las palmas y las plantas, además del tronco y las extremidades.
Aproximadamente el 10% de los casos de síndrome de infección aguda por VIH se presentan de forma atípica, manifestándose con un colapso clínico e inmunológico fulminante, y en ocasiones, acompañado de una infección oportunista.1
Diagnóstico del Síndrome de Infección Aguda por VIH
El diagnóstico certero del síndrome de infección aguda por VIH se basa en la correlación de las características clínicas típicas con la evidencia directa de la infección por VIH presente.8 Actualmente, el algoritmo preferido combina la prueba de antígeno y anticuerpos del VIH (Ag/Ab VIH 1+2) y/o la prueba de detección de ARN viral.
- El componente antigénico de la prueba combinada se vuelve reactivo entre 15 y 20 días después de la exposición inicial.
- Una prueba de ARN del VIH es capaz de detectar la infección tan pronto como 10 a 15 días después de la exposición.
Una vez confirmada la infección por VIH, es fundamental realizar pruebas adicionales para evaluar la función inmunológica basal del paciente y determinar la existencia de resistencia al VIH antes de iniciar la terapia.
- Cuantificación de la carga viral del VIH.
- Genotipificación para resistencia a los antirretrovirales del VIH.
- Recuento de linfocitos T CD4.
Es importante destacar que muchos laboratorios han dejado de realizar la prueba de inmunotransferencia (Western Blot).
Los niveles de carga viral del VIH son elevados durante la seroconversión. Esta carga viral se estabiliza en un "punto de ajuste" específico una vez que las Células T citotóxicas comienzan a combatir activamente el virus. Un punto de ajuste alto indica una carga viral elevada y sugiere una expectativa de progresión rápida de la enfermedad, mientras que un punto de ajuste más bajo generalmente predice una evolución más lenta.
Tratamiento Recomendado para el Síndrome de Infección Aguda por VIH
Las directrices sobre el manejo y tratamiento de la infección aguda por VIH han evolucionado significativamente en años recientes. Desde 2015, la mayoría de los expertos aconsejan iniciar la terapia antirretroviral (TAR) inmediatamente después del diagnóstico, siempre y cuando el paciente comprenda cabalmente la importancia de la adherencia estricta al tratamiento. Los beneficios de esta intervención temprana fueron validados por un ensayo clínico aleatorizado (estudio START, 2015).9
El objetivo primordial de la TAR es lograr la supresión del ARN del VIH hasta niveles indetectables. Para asegurar la eficacia, las pruebas de genotipificación de resistencia a los antirretrovirales (ARV) son cruciales para seleccionar un régimen combinado activo. Es importante considerar que la disponibilidad y financiación de todos los medicamentos varían entre países.
Dado que los tratamientos contra el VIH continúan su desarrollo, una revisión exhaustiva de los regímenes de inicio excede el alcance de este texto. Para información detallada y actualizada sobre el tratamiento, se recomienda consultar el Sitio web del DHHS infoSIDA, un recurso excelente.
Pronóstico del Síndrome de Infección Aguda por VIH
Los síntomas asociados al síndrome de infección aguda por VIH generalmente desaparecen por sí solos en cuestión de días o semanas.
Una vez que la infección por VIH se establece, comienza un período de latencia clínica. Durante esta fase, los pacientes pueden permanecer asintomáticos. El tiempo mediana para la duración de este período es de aproximadamente 10 años, un lapso durante el cual el VIH se replica activamente y el recuento de Células T CD4 disminuye progresivamente.
Los síntomas crónicos del VIH son muy variables y dependen principalmente del recuento de CD4 y/o de la carga viral. Si la infección por VIH no se detecta y no se trata con TAR, la progresión hacia el espectro del SIDA se vuelve inevitable, llevando al desarrollo de infecciones oportunistas o malignidades.


