El fibrosarcoma se diagnosticaba con mucha más frecuencia antes de la implementación de los estudios inmunohistoquímicos. Actualmente, se estima que esta neoplasia representa menos del 1% de todos los sarcomas del adulto. Estos tumores tienen la capacidad de surgir de novo (de novo) o desarrollarse dentro de otro tipo de sarcoma ya existente.
Histología y Presentación del Fibrosarcoma
En el fibrosarcoma, los cortes histológicos revelan un tumor dérmico (Figura 1) o subcutáneo compuesto por células fusiformes. Es importante notar que el tumor puede aparecer de novo o en asociación con otro sarcoma. La Figura 2 ilustra un fibrosarcoma (lado izquierdo) que se origina dentro de un dermatofibrosarcoma protuberans
El componente tumoral está constituido por células fusiformes que exhiben una uniformidad relativa y una marcada afinidad por los colorantes basófilos (Figuras 2 a 4). Característicamente, las células malignas se organizan siguiendo un patrón que recuerda a una «espina de pescado» (el patrón es más evidente en la Figura 3). Las figuras mitóticas (mitosis) son típicamente observables con facilidad (Figura 4).
Existen dos variantes morfológicas bien definidas: la variante infantil y la variante epitelioide esclerosante. Afortunadamente, la aparición de estas variantes en la piel es sumamente infrecuente.
Imágenes de Patología del Fibrosarcoma
Estudios Especiales Clave para el Diagnóstico del Fibrosarcoma
Es fundamental utilizar un panel inmunohistoquímico exhaustivo para poder excluir otros tipos de tumores malignos. El fibrosarcoma generalmente es negativo para S100 (lo cual excluye el melanoma), también da negatividad para queratinas (salvo excepciones como el carcinoma y el sarcoma sinovial), así como para marcadores de músculo liso (lo que descarta el leiomiosarcoma) y CD34 (lo que ayuda a diferenciarlo del dermatofibrosarcoma protuberans).
Diagnóstico Diferencial Esencial del Fibrosarcoma
Como se detalló previamente, la aplicación rigurosa de estudios inmunohistoquímicos resulta indispensable para establecer distinciones claras con otros sarcomas que presentan morfologías similares. Realizar este perfilamiento inmunológico es el paso más crítico para arribar al diagnóstico diferencial correcto del fibrosarcoma.


