Melanoma Metastásico con Primario Desconocido (MUP): Definición y Epidemiología
El melanoma metastásico con primario desconocido (MUP), conocido en inglés como Metastatic Unknown Primary melanoma, se caracteriza por la presencia de melanoma metastásico en sitios como ganglios linfáticos, tejido subcutáneo o localizaciones viscerales. Esta condición se diagnostica cuando no se logra detectar un tumor primario tras una evaluación exhaustiva [1]. Por lo tanto, el melanoma metastásico debe ser considerado seriamente en el diagnóstico diferencial ante cualquier caso de malignidad de origen incierto.
Típicamente, el melanoma tiene predilección por diseminarse a los ganglios linfáticos regionales, el hígado, los pulmones, los huesos o el cerebro, utilizando rutas de diseminación linfática y hematógena. Además, también puede metastatizar a la piel, ya sea de forma localizada o en sitios distales [2].
Para efectos de clasificación diagnóstica, el MUP se subdivide en enfermedad nodal, subcutánea y visceral. De estas categorías, la forma nodal es la más prevalente.
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Epidemiología: ¿A quién afecta el Melanoma Metastásico con Primario Desconocido?
El MUP constituye entre el 2% y el 9% del total de casos diagnosticados como melanoma metastásico [3]. La edad promedio de los pacientes que desarrollan MUP se sitúa entre la quinta y sexta década de vida [4]. Además, se ha observado una mayor incidencia en hombres que en mujeres; esta disparidad en la distribución por sexo todavía carece de una explicación científica clara.
Etiología: ¿Qué Provoca el Melanoma Metastásico con Primario Desconocido?
El origen exacto del MUP sigue siendo un área de investigación activa, y su etiología no se comprende completamente. Existen varias hipótesis sobre cómo se desarrolla esta presentación clínica, algunas de las cuales se enumeran a continuación.
- Las células tumorales presentes en el sitio primario experimentaron regresión espontánea.
Es fundamental continuar investigando las causas subyacentes del melanoma metastásico con primario desconocido para mejorar las estrategias diagnósticas y terapéuticas en estos pacientes complejos.
- Debido a la actividad de infiltración tumoral de linfocitos. La regresión en el melanoma está bien documentada, alcanzando una frecuencia de hasta el 10%.
- El melanoma primario cutáneo pudo haber sido extirpado o destruido por otros medios sin un análisis patológico subsiguiente.
- El melanoma primario fue malinterpretado como un nevo benigno basándose en características clínicas o patológicas.
- La transformación maligna de melanocitos ectópicos en los ganglios linfáticos u otros órganos puede haber ocurrido de novo [1,5].
Genotipado de MUP exhibe un patrón mutacional análogo al melanoma cutáneo, distinto del patrón observado en melanomas primarios que surgen en otras localizaciones, como la mucosa o el sistema nervioso central. Las mutaciones de MUP incluyen alteraciones en los genes BRAF (especialmente el subtipo V600E) y genes NRAS [6]. Este hallazgo respalda la teoría de que el MUP representa metástasis de un melanoma cutáneo primario original que pudo haberse retraído o no haberse detectado.
Características Clínicas del Melanoma con Primario Desconocido (MUP)
Dado que el sitio primario del melanoma es desconocido, la presentación del MUP es atípica, ya que se carece de evidencia visible de una lesión cutánea primaria.
En raras ocasiones, el melanoma primario se localiza posteriormente en un sitio extracutáneo, como el ojo, o en áreas nasosinusales, vulvovaginales o gastrointestinales. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el melanoma primario permanece indetectable [6].
La manifestación clínica más frecuente del MUP es la enfermedad en ganglios linfáticos sin evidencia clínica o radiológica de afectación visceral. Las metástasis ganglionares suelen localizarse en los ganglios axilares (50%), cervicales (26%) e inguinales (20%) [1].
Cuando el MUP se propaga a sitios viscerales, los síntomas iniciales son específicos del órgano afectado.
- El melanoma hepático puede manifestarse como hepatomegalia, ictericia o una masa abdominal.
- El melanoma pulmonar puede involucrar una lesión pulmonar o un derrame pleural.
El MUP avanzado que se ha difundido a sitios distantes también puede presentar síntomas sistémicos asociados a la producción de citocinas, tales como fiebre, pérdida de peso y anemia [7].
Diagnóstico del Melanoma Metastásico con Primario Desconocido
El diagnóstico del MUP se fundamenta típicamente en signos y síntomas clínicos consistentes con la enfermedad metastásica, corroborados por la histopatología de una muestra de tejido que confirme la presencia de melanocitos malignos. Esto se obtiene a través de una biopsia de escisión del ganglio linfático o una biopsia con aguja gruesa de una metástasis en un órgano sólido [8].
Las características histológicas del MUP en una muestra de tejido incluyen:
- La presencia del pigmento marrón de melanina (aunque este no está presente en el melanoma amelanótico).
- Marcadores inmunohistoquímicos melanocíticos positivos, como S100, Melan-A, HMB-45 y SOX10 (se ha demostrado que SOX10 es un marcador fiable para identificar el melanoma.
Entender estas características histopatológicas es crucial para diferenciar el melanoma metastásico de origen primario desconocido de otros tipos de tumores malignos que se presentan con afectación ganglionar.
metástasis [8,9].
Actualmente, es imposible determinar el sitio primario del MUP (Melanoma de Primario Desconocido) basándose únicamente en la histología, la inmunohistoquímica o los resultados genéticos [8].
Se ha puesto en duda la necesidad de realizar un examen físico exhaustivo para localizar la lesión primaria. Exámenes como la oftalmoscopia (examen ocular), la otoscopia (examen del oído), la rinofaringoscopia (examen endoscópico nasal y de vías respiratorias superiores), la laringoscopia (examen de la laringe), la sigmoidoscopia (examen rectal) y, en mujeres, el examen ginecológico, se han realizado tradicionalmente. Sin embargo, su eficacia para encontrar la lesión primaria no es alta. Estos procedimientos pueden ser costosos, consumir tiempo e incómodos para los pacientes. Es preferible realizar exámenes físicos especializados guiados por el juicio clínico en casos individuales [4].
Otras investigaciones recomendadas para el MUP incluyen estudios de imagen de la cabeza, el cuello y el cerebro (preferiblemente por Resonancia magnética), así como del tórax, el abdomen y la pelvis para descartar afectación visceral. La exploración con PET-CT (Tomografía por Emisión de Positrones combinada con TAC) también puede asistir en la clasificación de la enfermedad.
Tratamiento del Melanoma Metastásico con Primario Desconocido
Estadificación del MUP
Diversos estudios indican que el melanoma MUP que se presenta en ganglios linfáticos o tejido subcutáneo tiene un mejor pronóstico que el melanoma en estadio III con un sitio primario conocido. El Comité Conjunto Americano de Cáncer (AJCC) establece las siguientes recomendaciones de clasificación:
- El MUP presentado en los ganglios linfáticos regionales debe clasificarse como enfermedad en estadio III, en lugar de estadio IV.
- El MUP que aparece en sitios viscerales debe clasificarse como estadio IV [1,3].
Protocolo de Tratamiento
En el caso del MUP nodal, el tratamiento estándar incluye una disección radical de los ganglios linfáticos de la región afectada. Los pacientes que reciben cirugía presentan menor riesgo de recurrencia de la malignidad y demuestran una mayor supervivencia en comparación con aquellos sometidos a otras terapias. Algunos pacientes con MUP en estadio III pueden beneficiarse de terapia sistémica
El MUP subcutáneo se comporta de manera similar a un melanoma primario grueso y, generalmente, se trata mediante escisión y biopsia del ganglio linfático centinela, si está indicada. Ocasionalmente, se identifica un componente epidérmico en la muestra de escisión local amplia, lo que permite redefinir el diagnóstico como melanoma cutáneo primario en lugar de MUP [10].
En el caso de MUP que afecta un sitio visceral, se realiza un estudio metastásico completo, incluyendo imágenes transversales. El manejo prioriza la resección de cualquier lesión aislada, siempre que sea factible.
Aunque la terapia adyuvante tiene un rol bien definido en el MUP estadio III, su utilidad clínica no está claramente establecida para el MUP en estadio IV [10].
¿Cuál es el Pronóstico del Melanoma Metastásico de Origen Primario Desconocido?
Los resultados de investigaciones que comparan a pacientes con MUP con grupos controlados de pacientes con melanoma cutáneo han revelado que el MUP presenta tasas de supervivencia general similares o incluso superiores al melanoma cutáneo.
Un metanálisis y revisión sistemática realizada por Bae et al. en 2015 demostró que, comparado con el melanoma primario conocido, el MUP tiene una mejor supervivencia general, con un hazard ratio de 0.83 para la enfermedad en estadio III y de 0.85 para el estadio IV [11].
Los factores asociados a un pronóstico favorable incluyen:
- Cantidad reducida de ganglios linfáticos comprometidos.
- Género femenino.
- Ausencia de metástasis viscerales (enfermedad en estadio IV).
- Niveles bajos de lactato deshidrogenasa (LDH) en suero para pacientes con enfermedad en estadio IV.
- Intervención quirúrgica temprana [8,12].
Los pacientes con MUP podrían experimentar una mejor supervivencia debido a la posibilidad de una respuesta inmunológica más activa y dirigida contra las células malignas (lo que apoya la teoría de que el MUP podría resultar de la regresión tumoral) en comparación con el melanoma de cáncer primario conocido [13].


