¿Qué es la Neurofibromatosis?
La neurofibromatosis (NF) es un trastorno genético que afecta al hueso, el tejido suave, la piel y el sistema nervioso. Las manifestaciones clínicas de esta condición suelen aumentar con el tiempo.
Existen al menos 8 fenotipos clínicos diferentes de la NF. Generalmente, se clasifica en dos tipos principales:
- Neurofibromatosis tipo 1 (NF1)
- Neurofibromatosis tipo 2 (NF2).
Neurofibromatosis Tipo 1 (NF1)
La NF1 afecta aproximadamente a 1 de cada 3,000 nacimientos y también es conocida como la enfermedad de von Recklinghausen. Se distingue por la presencia de:
- Seis o más máculas café con leche: manchas planas de color marrón claro en la piel.
- Pecas localizadas en los pliegues de la piel.
- Nódulos de Lisch en el iris del ojo.
- Múltiples neurofibromas: tumores que pueden sobresalir o colgar de la piel.
Neurofibromatosis Tipo 2 (NF2)
La NF2 ocurre en cerca de 1 de cada 50,000 nacimientos. Es conocida también como neurofibromatosis acústica bilateral o neurofibromatosis central. Se caracteriza por el desarrollo de múltiples tumores y lesiones en el cerebro y el cable espinal.
Es importante notar que un neurofibroma solitario no está asociado a la NF1 ni a la NF2.
¿Qué Causa la Neurofibromatosis?
Tanto la NF1 como la NF2 resultan de defectos en distintos genes.
- La NF1 es provocada por una mutación en el gen neurofibromina, situado en la región pericentromérica del cromosoma 17.
- La NF2 se debe a una mutación en el cromosoma 22.
El gen mutado puede ser heredado de un progenitor afectado a través de una transmisión autosómica dominante, o puede surgir como un gen fundador debido a una mutación espontánea. Si un padre padece NF, existe un 50% de probabilidad de transmitir el gen a cada uno de sus hijos.
Genética de la Neurofibromatosis Tipo 1 y 2 *
Neurofibromatosis tipo 1
Neurofibromatosis tipo 2
* Imagen cortesía de Genetics 4 Medics
¿Cuáles son los Signos y Síntomas de la Neurofibromatosis?
El alcance y la severidad de los signos y síntomas de la neurofibromatosis son altamente variables entre los individuos afectados. La manifestación clínica específica dependerá del tipo de NF (principalmente NF1 o NF2) y de la progresión de la enfermedad a lo largo del tiempo. Es fundamental la detección temprana de estos indicadores para manejar la condición eficazmente.
Características y Manifestaciones de la Neurofibromatosis
La gravedad de las manifestaciones de la Neurofibromatosis (NF) varía significativamente entre individuos e incluso puede diferir dentro de la misma familia.
Neurofibromatosis Tipo 1 (NF1)
Máculas Café con Leche
Las máculas café con leche son manchas cutáneas bien definidas, de forma ovalada o irregular, caracterizadas por un color marrón claro que miden más de 0.5 cm de diámetro. Estas pueden estar presentes desde el nacimiento y su número tiende a incrementarse durante los primeros años de vida del niño.
Si bien es posible encontrar máculas café con leche aisladas en muchas personas que no padecen NF, la presencia de más de cinco de estas manchas aumenta considerablemente la probabilidad de tener NF1, especialmente si aparecen durante los primeros cinco años de vida.
Estadísticamente, más de cinco máculas café con leche se observan en el 1.8% de los recién nacidos, en el 25-40% de los niños diagnosticados y en el 14% de los adultos con NF1.
Pecas Axilares (Signo de Crowe)
Las pecas localizadas en las axilas se conocen como signo de Crowe y son una característica distintiva de la Neurofibromatosis Tipo 1. Estas pecas típicamente emergen después de la aparición de las máculas café con leche y antes del desarrollo de los neurofibromas, manifestándose generalmente durante la pubertad. También pueden observarse en otros pliegues cutáneos, como la ingle.
Manifestaciones Cutáneas de la Neurofibromatosis

Marca de café con leche

Marca de café con leche

Pecas en la axila
Nódulos de Lisch
Los nódulos de Lisch son pequeños tumores que se desarrollan en el iris del ojo. Después de la pubertad, estos nódulos están presentes en el 97% a 100% de los pacientes con NF1. Aunque clínicamente no suelen generar problemas funcionales, su presencia es crucial para confirmar el diagnóstico de la enfermedad.
Neurofibromas
Los neurofibromas son tumores compuestos por células de Schwann, fibroblastos, mastocitos y componentes vasculares. Tienen la capacidad de desarrollarse en cualquier punto a lo largo de un nervio. Se clasifican en tres tipos principales: cutáneos, subcutáneos y plexiformes. Mientras que los neurofibromas cutáneos y subcutáneos pueden presentarse en otras condiciones, los neurofibromas plexiformes son exclusivos de la NF1.
- Los neurofibromas cutáneos se manifiestan como nódulos superficiales, blandos, bien circunscritos, que pueden ser de color marrón, rosado o del tono de la piel, presentando una consistencia suave o firme. Es posible observar una invaginación patognomónica (hundimiento) al presionarlos con un dedo. Estos no presentan potencial maligno.
- Los neurofibromas subcutáneos son similares a los cutáneos, pero su origen es más profundo. En ocasiones, pueden provocar dolor o sensibilidad localizada.
- Los neurofibromas plexiformes aparecen como masas lobuladas dentro de la piel. Los neurofibromas plexiformes nodulares afectan las raíces nerviosas dorsales, mientras que los neurofibromas plexiformes difusos son tumores invasores capaces de afectar todas las capas de la piel, músculos, huesos y vasos sanguíneos.
Más sobre la Neurofibromatosis
El diagnóstico y seguimiento de las manifestaciones de la Neurofibromatosis Tipo 1 son fundamentales para el manejo clínico, dada la amplia variabilidad en la presentación de los síntomas a lo largo de la vida del paciente.
Neurofibroma
Neurofibromas
Neurofibroma plexiforme
Visualice más ejemplos de las manifestaciones cutáneas de la neurofibromatosis a continuación.
Otras Características de la Neurofibromatosis Tipo 1 (NF1)
La gravedad de las manifestaciones cutáneas en la NF1 no siempre se correlaciona directamente con la extensión de la enfermedad subyacente, ya que las complicaciones internas son comunes y a menudo representan el mayor desafío clínico. Las afectaciones sistémicas pueden incluir:
- Malformación de huesos largos (especialmente debajo de la rodilla y el codo) y desarrollo de curvatura espinal (escoliosis).
- Estatura baja debido a una deficiencia o resistencia a la hormona del crecimiento.
- Dificultades de aprendizaje (especialmente problemas del habla) y trastornos del comportamiento; afecta al 25–40% de los casos, con un 5–10% experimentando algún grado de retraso mental.
- Desarrollo de tumores en el nervio óptico (gliomas ópticos), que pueden derivar en pérdida visual progresiva.
- Hipertensión arterial y otras anomalías en el sistema sanguíneo.
- Presencia de tumores en el cerebro y la médula espinal, lo que incrementa el riesgo de desarrollar epilepsia.
- Lesiones o tumores en el tracto gastrointestinal que pueden provocar obstrucción o hemorragia.
- Deterioro auditivo debido a afectaciones en el sistema nervioso auditivo.
Si bien la mayoría de los tumores asociados a la NF1 son benignos (no cancerosos), se estima que las personas con NF1 presentan un riesgo elevado (entre 3 y 15%) de desarrollar tumores malignos a lo largo de su vida.
Neurofibromatosis Tipo 2 (NF2)
A diferencia de la NF1, la NF2 se caracteriza por una menor cantidad de signos externos evidentes; se enfoca principalmente en la formación de múltiples tumores y lesiones dentro del cerebro y la médula espinal. El síntoma inicial más frecuente suele ser una pérdida auditiva bilateral o unilateral causada por un tumor que crece en uno o ambos nervios vestibulares (nervios auditivos). Esta manifestación a menudo no se hace evidente hasta finales de la adolescencia o principios de los veinte años.
Los tumores asociados a la NF2 generalmente son benignos. No obstante, el crecimiento de estos tumores dentro del cráneo y la columna vertebral puede comprimir estructuras vitales, afectando gravemente las funciones esenciales del organismo.
Seguimiento Clínico de Pacientes con Neurofibromatosis
El objetivo fundamental del seguimiento en pacientes con neurofibromatosis es la monitorización constante del desarrollo tumoral y la implementación de intervenciones tempranas cuando sea preciso.
- Los niños diagnosticados con NF sin síntomas deben ser examinados y controlados cada 6 a 12 meses por su pediatra.
- Aquellos que presentan signos y síntomas visuales requieren evaluación y supervisión periódica por parte de un oftalmólogo especializado.
- Las deficiencias auditivas deben ser evaluadas y seguidas por un otorrinolaringólogo (ORL).
- Una neurólogo debe examinar al paciente si presenta cualquier síntoma o signo neurológico, como torpeza motora, entumecimiento o debilidad en las extremidades.
Para localizar el sitio de cualquier tumoración sospechada, se pueden programar estudios de imagen avanzados, incluyendo escaneos por ultrasonido, tomografías computarizadas (CT scans) y resonancias magnéticas (RM).
Opciones de Tratamiento Disponibles para la Neurofibromatosis
Actualmente, no existe una cura definitiva para la neurofibromatosis.
Los neurofibromas que crecen significativamente, causan dolor o presentan riesgo de malignidad u otras complicaciones pueden ser extirpados quirúrgicamente. Las deformidades faciales pueden abordarse mediante cirugía estética y reconstructiva.
El asesoramiento genético y la educación exhaustiva sobre la enfermedad son componentes esenciales del manejo integral. Una consideración crucial es el riesgo significativo de aislamiento social o soledad que enfrentan las personas con NF. Las complicaciones futuras y la aparición de lesiones desfigurantes pueden provocar que estos individuos se retraigan socialmente.
Las terapias dirigidas molecularmente muestran resultados prometedores como enfoque futuro para el tratamiento específico de las diversas formas de neurofibromatosis.


