Tratamiento de Lesiones Cutáneas con Láser de Bromuro de Cobre
El sistema láser de bromuro de cobre emite luz amarilla y/o verde, generalmente en pulsos breves de 10 a 50 milisegundos con una potencia de hasta 2 vatios.
La luz amarilla es particularmente efectiva para tratar lesiones vasculares (rojas), tales como:
- Telangiectasia
Entendiendo la Telangiectasia: Vasos Sanguíneos Visibles La telangiectasia se manifiesta visualmente como la aparición de diminutos vasos lineales de color rojo, los cuales representan esencialmente capilares dilatados o rotos. Estas formaciones son comúnmente denominadas telangiectasias. Cuando estos pequeños vasos visibles exhiben un tono azulado (popularmente conocidas como arañas vasculares), la terminología adecuada es venulectasia, dado que en este caso involucran a las vénulas. Imágenes Representativas de Telangiectasia Telangiectasia Telangiectasia Telangiectasia más facial
- Telangiectasia en araña, angiomas cereza y lagos venosos
- Pequeñas manchas de vino de Oporto (malformaciones vasculares).
Debido a su tamaño de mancha específico, este tratamiento no es práctico para lesiones grandes de vino de Oporto. Históricamente, el tratamiento con láser ofrece mejor tolerancia y eficacia en comparación con métodos como la diatermia o la electrólisis
Efectos del Tratamiento con Láser de Bromuro de Cobre en la Telangiectasia Facial (Antes y Después)

Telangiectasia (Antes)
Telangiectasia (Después)
Por otro lado, la luz verde se utiliza para tratar lesiones pigmentadas (marrones), incluyendo:
- Lentigos
- Pecas
- Lunares benignos.
Es crucial un diagnóstico preciso: el láser de bromuro de cobre no debe emplearse nunca para tratar un melanoma maligno.
En ocasiones, se combina la luz amarilla y verde para tratar lesiones superficiales que tienen el color de la piel, sirviendo como una opción alternativa a la crioterapia
- Queratosis seborreica
- Queratosis actínica
- Etiquetas cutáneas
- Dermatosis papulosa nigra
- Tricoepiteliomas
- Adenoma sebáceo
- Verrugas
- Lunares benignos.
Para garantizar la seguridad ocular y prevenir quemaduras en la retina, los ojos del paciente se protegen sistemáticamente con escudos de acero u plomo. El operador del láser también debe utilizar gafas protectoras especializadas que ofrezcan protección visual adecuada. Existen gafas disponibles también para cualquier observador presente durante el procedimiento.
El paciente generalmente permanece recostado en una silla o diván confortable. El tratamiento con láser de bromuro de cobre rara vez requiere anestesia local
Al aplicar la luz amarilla sobre las lesiones vasculares tratadas, estas se aclaran brevemente. Una única sesión no suele superar los 40 minutos, dependiendo de la extensión de la afección cutánea. La zona tratada se mostrará bastante enrojecida durante varias horas. Al día siguiente, es común experimentar hinchazón localizada y formación de costras. Aunque la hinchazón palpebral puede ser notable en ocasiones, su duración generalmente se limita a pocos días.
Cuando se utiliza luz verde en lesiones pigmentadas, la superficie se torna grisácea antes de formar una costra oscura. Tras un par de semanas, la piel se desprende, revelando un tono más claro en la lesión. La luz combinada opera de forma similar a la electrocauterización, destruyendo las lesiones que pueden rasparse con facilidad.
Para optimizar la eficacia del tratamiento, la mayoría de los pacientes necesitan entre dos y cuatro sesiones, espaciadas por un mínimo de seis semanas entre cada una.




