Terapia de Heridas por Presión Negativa (TPN): Conceptos y Mecanismo de Acción
¿Qué es la Terapia de Heridas por Presión Negativa (TPN)?
La terapia de heridasDefinición y Clasificación de las Heridas y su Cicatrización Una herida se define inequívocamente como una lesión física donde la piel o la membrana mucosa está rasgada, perforada, cortada o rota. El proceso subsiguiente de cicatrización de heridas es notablemente complejo, requiriendo la colaboración coordinada de células inflamatorias, vasculares, de tejido conectivo y epiteliales a lo largo del tiempo. Para lograr una comprensión integral de cómo sanan las heridas, es más con presión negativa (TPN) emplea sistemas de apósitos que aplican de manera continua o intermitente una presión subatmosférica controlada sobre la superficie de la lesión para facilitar el proceso de curación. Esta modalidad terapéutica, también conocida como terapia de cierre de heridas asistida por vacío, se ha consolidado como un tratamiento fundamental en el manejo de numerosas heridas agudas y crónicas.
Mecanismo de Acción: ¿Cómo Funciona la TPN Avanzada?
La presión óptima demostrada para promover la cicatrización de heridas se sitúa alrededor de los 125 mm Hg, generalmente aplicada mediante un ciclo alternante que consiste en 5 minutos de succión seguidos de 2 minutos sin aplicación de presión.
Investigaciones realizadas en modelos animales indican que esta técnica logra múltiples beneficios fisiológicos clave:
- Optimiza el flujo sanguíneo hacia el lecho de la herida.
- Reduce significativamente el edema (hinchazón) del tejido local.
- Elimina el exceso de líquido que podría obstaculizar el crecimiento celular y la proliferación celular en la zona lesionada.
- Disminuye la carga microbiana, reduciendo el número de bacterias presentes.
Adicionalmente, la aplicación de esta baja presión intermitente induce un cambio en la arquitectura celular del lecho de la herida. Este cambio bioquímico desencadena una cascada de señales intracelulares que aceleran la tasa de división celular y estimulan la formación de tejido de granulación necesario para la reconstrucción del tejido.
Dispositivos y Procedimiento de Aplicación de la Presión Negativa
Actualmente, el mercado ofrece diversos sistemas comerciales para la TPN, incluyendo múltiples opciones de apósitos diseñados para adaptarse a geometrías y condiciones específicas de las heridas.
Existen unidades conectadas a la red eléctrica, ideales para pacientes con movilidad restringida o heridas que generan un alto volumen de secreción. Paralelamente, las unidades portátiles y ligeras, alimentadas por batería, están dirigidas a pacientes ambulatorios cuyas lesiones presentan niveles de exudado de leves a moderados. Estos dispositivos permiten una programación precisa para suministrar la presión requerida, ya sea de forma continua o intermitente.
El procedimiento típico para la aplicación del apósito incluye los siguientes pasos esenciales:
- Un apósito de espuma se recorta con tijeras para ajustarse al tamaño aproximado de la herida y se coloca delicadamente sobre ella.
- Se posiciona un tubo de drenaje directamente sobre la superficie de la espuma.
- Tanto el apósito de espuma, junto con los primeros centímetros del tubo de drenaje y el contorno de piel sana circundante, se cubren completamente con cinta adhesiva transparente y hermética.
- El extremo distal del tubo de drenaje se conecta a la unidad de presión negativa, configurada para manejar el nivel de presión preestablecido.
- Al activarse la unidad, el aire es succionado del conjunto del apósito, provocando su colapso controlado hacia el interior, lo cual ayuda a aproximar los bordes de la herida.
- El fluido acumulado al interior de la herida es absorbido por la espuma y transferido a un contenedor desechable integrado en la unidad principal de TPN.
Generalmente, los apósitos de TPN deben ser reemplazados cada 48 horas. Sin embargo, si existe evidencia de infección, el cambio se vuelve necesario cada 24 horas. Si la herida no presenta infección, es posible prolongar el tiempo entre reemplazos. Dependiendo de la complejidad del tipo de lesión, el tratamiento con terapia de presión negativa podría requerir sostenerse durante un periodo de 2 a 6 semanas.
¿Cuándo es Apropiada la Terapia de Heridas por Presión Negativa?
Determinar la idoneidad de la TPN requiere una evaluación exhaustiva de la etiología, extensión y estado infeccioso de la herida. Esta terapia se considera altamente efectiva para heridas complejas, grandes desgarros traumáticos, colgajos o injertos cutáneos, y úlceras crónicas recalcitrantes, siempre que no existan contraindicaciones médicas absolutas. La aplicación de TPN es una herramienta poderosa para acelerar la preparación del lecho de la herida para un cierre definitivo.
Indicaciones para la Terapia de Heridas con Presión Negativa (TPN)
Existen varias condiciones clínicas donde la Terapia de Presión Negativa (TPN), especialmente cuando se utiliza una unidad alimentada por la red eléctrica, resulta ser el tratamiento ideal. Las principales indicaciones incluyen:
- Heridas quirúrgicas y traumáticas agudas.
- Lesiones subagudas y heridas con dehiscencia (separación de los bordes quirúrgicos).
- Tratamiento de úlceras por presión.
- Manejo de heridas crónicas y abiertas, como las úlceras por estasis venosa y las úlceras del pie diabético.
- Uso con injertos en malla, ya sea para asegurar el injerto en su posición o para acelerar la epitelización del sitio donante.
- Como un tratamiento complementario a los procedimientos de injertos de piel o colgajos.
En contraste, se sugiere una unidad de TPN ambulatoria y alimentada por batería específicamente para situaciones que requieren movilidad del paciente, tales como:
- Úlceras por estasis venosa.
- Úlceras localizadas en las extremidades inferiores.
- Úlceras por presión (en pacientes móviles).
- Manejo de colgajos en las extremidades inferiores.
- Incisión dehiscencia, que implica una apertura prematura o separación a lo largo de las líneas de sutura debido a una curación deficiente.
- Tratamiento de sitios receptores de injertos.
Ejemplos de Tratamiento de Heridas con Dispositivos de Presión Negativa
Terapia de heridas con presión negativa
Herida en tratamiento con dispositivo de presión negativa
Contraindicaciones Absolutas para la Terapia de Heridas con Presión Negativa
La Terapia de Heridas con Presión Negativa (TPN) no es apropiada para todas las lesiones y existen contraindicaciones claras que deben ser respetadas para garantizar la seguridad del paciente y la eficacia del tratamiento. El uso de TPN está contraindicado en los siguientes escenarios:
- Presencia de fístulas (túneles anormales) que comunican hacia órganos internos o cavidades corporales (excluyendo fístulas no entéricas e inexploradas).
- Tejido necrótico (muerto) o presencia de escara que no han sido sometidos a desbridamiento previo.
- Infección ósea activa no controlada, como la osteomielitis.
- Heridas asociadas a malignidad o cáncer cutáneo.
Adicionalmente, si se emplean apósitos que contienen plata, se debe suspender su uso si el paciente presenta hipersensibilidad o alergia conocida a dichos componentes metálicos.
Evaluación de la Eficacia Clínica de la Terapia de Heridas con Presión Negativa
Al contrastar la TPN con la terapia de heridas convencional, los beneficios potenciales asociados con la aplicación de presión negativa incluyen mejoras significativas en varios parámetros de curación:
- Se observa una mejor tasa de sanación de la piel trasplantada y una reducción en la duración de la estancia hospitalaria en pacientes que han recibido injertos de piel de espesor parcial.
- Disminución en las tasas de infecciones de la herida en pacientes tratados con TPN.
La implementación de la TPN se establece como una estrategia valiosa para optimizar los resultados en el manejo de heridas complejas, acelerando el proceso de reparación tisular.
- Mejor evolución del ortopédico trauma y fracturas abiertas.
- Mejor cicatrización de heridas, menor tiempo de hospitalización y menor mortalidad en pacientes con mediastinitis y fallos en la cicatrización de heridas tras esternotomía.
- Mejor cicatrización de heridas en pacientes con diabetes mellitus y gangrena que requieren amputación.
La efectividad de la terapia de heridas con presión negativa es menos concluyente en pacientes con las siguientes condiciones:
- Heridas abdominales abiertas.
- Fascitis necrotizante.
- Gangrena de Fournier (infección necrotizante que afecta al perineo).
- Heridas abiertas subsiguientes a la fasciotomía (un procedimiento quirúrgico donde la fascia es cortada para aliviar tensión o presión).
- Defectos tisulares posteriores a cirugía de tumor musculoesquelético.
Beneficios de la Terapia de Heridas con Presión Negativa para el Paciente
Si este método resulta exitoso, los beneficios potenciales para el paciente incluyen:
- Alta temprana del hospital (descarga).
- Menos cambios necesarios en los apósitos de la herida.
- Disminución de la necesidad de intervenciones quirúrgicas adicionales.
- Ahorro en costes de enfermería.
- Facilita la transferencia a entornos de atención médica con costos inferiores.
- Mejora general en la calidad de vida.
Desventajas de la Terapia de Heridas con Presión Negativa
Las desventajas asociadas con esta modalidad de tratamiento de heridas son:
- Requisito de conexión a la unidad de terapia por al menos 22 horas diarias.
- Dolor inicial, atribuible a la aplicación de la presión negativa.
Es importante notar que la terapia de heridas con presión negativa no siempre garantiza el éxito; una herida que no cicatriza podría necesitar opciones de tratamiento potencialmente más invasoras u otras terapias.
Posibles Complicaciones de la Terapia de Heridas con Presión Negativa
En raras ocasiones, pueden surgir complicaciones que obliguen a detener el tratamiento de presión negativa. Estas incluyen:
- Necrosis por presión (muerte del tejido) causada por el tubo de aplicación.
- Lesiones cutáneas alrededor del área de la herida.
- Proliferación de tejido de granulación dentro del apósito de espuma.
- Incremento inicial del dolor debido a la reducción de la presión conforme la espuma colapsa.
- Dermatitis
Comprendiendo la Dermatitis: Definición, Causas y Tipos Comunes La dermatitis abarca un conjunto de afecciones inflamatorias que se manifiestan a través de cambios específicos en la epidermis, manifestándose frecuentemente como picazón intensa. Esta condición es notablemente común, afectando a cerca de una quinta parte de la población en algún momento de sus vidas. Debido a su etiología diversa, la dermatitis presenta múltiples patrones de manifestación clínica. Los términos "dermatitis" y más por contacto provocada por la cinta adhesiva transparente.
- Formación de fístulas (túneles anormales).
- Desarrollo de cáncer de piel
Comprendiendo el Cáncer de Piel Las neoplasias malignas cutáneas nacen de la proliferación celular descontrolada de cualquier tipo de célula de la piel. Este crecimiento anómalo difiere significativamente de la regeneración cutánea habitual, donde la replicación celular se mantiene rigurosamente regulada. Cada variante específica de cáncer cutáneo manifiesta características clínicas y patológicas propias. Las tres formas más prevalentes y comunes de malignidad en la piel incluyen: • Carcinoma de Células más como consecuencia de un mayor flujo sanguíneo en el lecho de la herida (un evento extremadamente infrecuente).
La terapia de heridas con presión negativa podría requerir interrupción si el paciente experimenta:
- Intolerancia al tratamiento o falta de adherencia por parte del paciente.
- Fallo en la progresión de la curación.
- Exudado franco de pus en el apósito o en el recipiente de recolección.
- Sangrado incontrolado o formación de coágulos debajo del apósito.
Costo de la Terapia de Heridas con Presión Negativa
El coste asociado al tratamiento de heridas mediante terapia de presión negativa es comparable al del tratamiento convencional de heridas. No obstante, puede presentar ventajas o desventajas económicas específicas dependiendo del caso individual del paciente.




