Endometriosis: Entendiendo el Crecimiento Anómalo de Tejido Endometrial
La endometriosis se define como el desarrollo de tejido similar al endometrial, el revestimiento que normalmente crece dentro del útero y se desprende durante la menstruación, en localizaciones fuera de este órgano. Frecuentemente, este tejido ectópico se localiza cerca del útero, específicamente dentro de la cavidad pélvica o en la parte inferior del abdomen. Cuando estas formaciones son extensas, se les denomina ‘endometriomas’. Es importante notar que el crecimiento de endometriosis más allá de la pelvis ocurre en aproximadamente el 12% de las mujeres afectadas.
¿Qué Implica la Endometriosis Cutánea o de Piel?
La endometriosis cutánea representa una forma poco común de la afección, caracterizada por el crecimiento de tejido endometrial directamente en la piel. Fue documentada inicialmente por Villar en 1860. A menudo, su aparición está ligada a procedimientos quirúrgicos previos; comúnmente se observa tras una incisión de cirugía ginecológica o abdominal, tales como una cesárea, histerectomía o laparoscopía. Sin embargo, también existe la posibilidad de que se desarrolle de forma espontánea. A esta manifestación también se le conoce como ‘endometriosis de cicatriz‘.
Los sitios anatómicos más habituales para el desarrollo de endometriosis cutánea incluyen la pared abdominal, el ombligo, la vulva y las extremidades.
Causas Propuestas para la Endometriosis Cutánea
Existen dos teorías principales que buscan explicar el origen de la endometriosis cutánea de aparición espontánea.
- La teoría del transporte sugiere que las células endometriales son diseminadas desde el útero hacia otras áreas mediante el sistema linfático o a través de otras vías de diseminación.
- La teoría del metaplasma postula que las células endometriales tienen la capacidad de transformarse en tejido endometrial dentro del mesotelio celómico, un proceso que se desencadena en presencia de niveles elevados de estrógeno u otros estímulos biológicos.
Manifestaciones Clínicas Típicas de la Endometriosis Cutánea
Las mujeres que padecen endometriosis cutánea pueden experimentar una combinación de los siguientes signos y síntomas:
- Presencia de una masa palpable subcutáneo; esta lesión puede volverse dolorosa y sangrar durante el ciclo menstrual, siendo a veces coloquialmente denominada como 'tumor menstrual' (tumor).
- La masa suele ser firme al tacto, pudiendo mostrar pigmentación azulada, negra, marrón o rojiza.
- El tamaño promedio de la lesión oscila entre 0.5 y 6 mm de diámetro.
- El paciente puede reportar síntomas asociados como prurito, inflamación o sensibilidad localizada.
Endometriosis cutánea del perineo
Posibles Complicaciones de la Endometriosis Cutánea
La endometriosis cutánea conlleva ciertos riesgos potenciales y secuelas, entre las cuales se incluyen:
- La posibilidad de reaparición del problema en la zona local tras la cirugía de excisión.
- El desarrollo de carcinoma endometrial a partir de esta lesión, aunque este evento es extremadamente infrecuente.
La sospecha de Malignidad debe ser elevada si la masa presenta un tamaño anormalmente grande o muestra características atípicas en su crecimiento.
ha crecido rápidamente o ha recurrido después de escisiones.
Diagnóstico de la Endometriosis Cutánea
El diagnóstico de la endometriosis cutánea se establece mediante una combinación de métodos clínicos y de laboratorio, incluyendo:
- Evaluación detallada de la historia clínica del paciente, con énfasis en antecedentes ginecológicos y quirúrgicos previos.
- Examen físico minucioso.
- Pruebas de imagen como el ultrasonido.
- Examen Doppler de los tejidos blandos de la pared abdominal.
- Estudios avanzados como la Tomografía Computarizada (TC) o el escáner.
- Imagen por Resonancia Magnética (RM).
- Procedimientos invasivos como la aspiración con aguja fina y el análisis de citología.
- Confirmación histológica mediante una biopsia cutánea o el análisis de tejido de la muestra de extirpación (histología).
La clave para un diagnóstico preciso reside en la citología del aspirado con aguja fina o la histopatología obtenida de la biopsia o escisión. Estos análisis deben identificar la presencia de glándulas endometriales, el estroma circundante y la hemosiderina, restos de sangrado antiguo.
Frecuentemente, el diagnóstico se retrasa debido a que la apariencia clínica de estas lesiones puede confundirse con otras patologías comunes, tales como un hematoma, un neuroma, una hernia o tejido neoplásico.
Tratamiento para la Endometriosis Cutánea
El enfoque terapéutico primordial para la endometriosis cutánea es la escisión quirúrgica completa de la masa afectada. Siempre que sea posible y cosméticamente aceptable, se debe preservar el ombligo durante el procedimiento.
Adicionalmente a la cirugía, la terapia médica puede utilizarse, incluyendo la administración de hormonas como el danazol, progesterona y análogos de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH).



