¿Qué es el Fibroma Osificante Periférico?
El fibroma osificante periférico se manifiesta como una hinchazón benigna de las encías, observándose con mayor predilección en adolescentes y adultos jóvenes. Esta condición se origina a partir de las células del ligamento periodontal y, aunque generalmente se clasifica como una hiperplasia reactiva, en ocasiones puede ser considerada un neoplasma benigno. Ha existido una considerable controversia terminológica en la literatura anterior, hasta que fue diferenciado del fibroma odontogénico periférico
Epidemiología: ¿Quiénes son más susceptibles al Fibroma Osificante Periférico?
El fibroma osificante periférico es una lesión que representa entre el 1% y el 3% de todas las biopsias en la mayoría de las series clínicas. Aunque se han documentado casos desde el nacimiento hasta edades avanzadas, su incidencia máxima se registra durante la adolescencia. Es infrecuente en niños asociados a la dentición primaria (dientes de leche), y su incidencia decrece notablemente después de los 30 años. Esta distribución etaria, sumada a un predominio femenino, insinúa una posible influencia hormonal en su desarrollo. Factores como el trauma o la irritación crónica provocada por restauraciones o prótesis dentales, así como la presencia de placa o sarro bajo la encía, también se consideran potenciales contribuyentes.
Manifestaciones Clínicas del Fibroma Periférico
El fibroma osificante periférico se restringe exclusivamente a las encías, desarrollándose en el espacio interdental, específicamente en la papila. Su localización más habitual es en la región anterior del maxilar superior, frecuentemente asociado a un diente incisivo o canino.
Clínicamente, esta lesión puede presentar las siguientes características:
- Coloración que varía entre rojo y rosa.
- Superficie que puede ser lisa o tener una textura nodular (pedregosa).
- Puede encontrarse ulcerada o íntegra.
- Suele estar fijada por una base ancha, similar a un percebe, o, menos comúnmente, emerger de un tallo corto (pedunculado).
- Aunque generalmente son pequeños, se han reportado lesiones de gran tamaño.
La presentación más típica del fibroma osificante periférico es un bulto de crecimiento lento, de coloración roja y aspecto ulcerado, que protruye hacia afuera, con un diámetro inferior a los 2 cm en pacientes adolescentes. No obstante, puede agrandarse considerablemente con cierta rapidez. Frecuentemente, existe un lapso de meses o años antes de que el paciente busque tratamiento, lo cual depende del nivel de molestia, la preocupación estética o la aparición de ulceración.
Diferenciarlo clínicamente de otras protuberancias comunes en la cavidad oral, como el granulomaDefinición y Tipos: ¿Qué es un Granuloma? Un granuloma se define como una pequeña área localizada de inflamación. Frecuentemente, los granulomas se descubren de manera incidental durante una radiografía u otra prueba de diagnóstico por imágenes solicitada por motivos distintos. Condiciones Dermatológicas Asociadas a Granulomas Los granulomas pueden manifestarse en diversas afecciones cutáneas. A continuación, se detalla una lista exhaustiva de las condiciones dermatológicas donde se pueden encontrar estas formaciones: más piógeno, el fibroma de irritación oral, o el granuloma periférico de células gigantes, puede resultar complicado.
Proceso Diagnóstico del Fibroma Osificante Periférico
Debido a su semejanza clínica con otras lesiones orales más frecuentes, el diagnóstico definitivo se establece casi siempre mediante biopsia y posterior estudio de patología. La histología es distintiva: se observan depósitos de hueso, cemento o calcio dentro del tejido conectivo celular. Las radiografías rara vez evidencian alteración en el hueso mandibular subyacente.
Opciones de Tratamiento
El fibroma osificante periférico requiere una extirpación quirúrgica completa, y la muestra debe ser enviada para análisis histológico. En la mayoría de los casos, no es necesaria la extracción de los dientes. Es fundamental abordar y eliminar cualquier factor predisponente identificado, como la irritación causada por una prótesis dental mal ajustada o la acumulación de placa bacteriana.
Contrariamente a lo que ocurre con muchas lesiones benignas, la tasa de reaparición de este fibroma es relativamente alta, alcanzando hasta un 20% de los casos, manifestándose en promedio a los 12 meses posteriores a la excisión. Por esta razón, es imprescindible el seguimiento clínico periódico.
Si se omite el tratamiento quirúrgico, la lesión continuará creciendo y tiene el potencial de causar destrucción del hueso adyacente.


